| La vida del ser humano, tiene muchos momentos que resultan casi
imperceptibles. Vivimos tan desenfrenadamente en pos de cosas perecederas que con
frecuencia olvidamos vivir la esencia de ellas y la esencia de nuestra propia existencia.
También creemos que vivir nuestra esencia es realizar cosas extraordinarias, y perdemos
el valor de las vivencias sencillas y cotidianas, y hasta deseamos esconder nuestras
limitaciones para que no opaquen nuestras "grandezas". LO ESENCIAL DEL HOMBRE SE
REVELA EN SUS CARENCIAS. Ha dicho Ernesto Sábato.
En este nuevo librito, que
será muy breve, quiero compartir con todos ustedes los momentos de imperceptible
alegría que fui viviendo junto a muchas personas de esta comunidad, en los años que
fuimos trabajando y dando vida al hogar LAURA VICUÑA.
La vida de este hogar, se
parece a la vida del hombre, porque un hogar es justamente vida, y vida de seres humanos,
de personas que tienen proyectos, temores, audacias e ideales. Por tanto, inspirándome en
algunos conceptos de Anthony de Mello, en uno de sus tantos y maravillosos libros, me
atrevo a hacer estas reflexiones sobre los momentos de la vida del hombre que nos va
señalando el autor. Y así, vivimos ese primer momento de Acción, en el que todos vamos
encontrando fuerzas y nuevos impulsos para lograr la meta deseada. Vendrá también el
momento de la Aflicción, del miedo, del vivir casi sin proyectos, en el que muchas veces
irrumpirá la zozobra. Mas, pronto llegará ese tiempo en el que los ideales empiezan a
compartirse y a convertirse en dádivas generosas hacia los demás, y será entonces el
tiempo del Amor. También vendrán otros tiempos, como el del Silencio, que se vive con un
cierto asombro ante los misterios de la vida que se abre en su infinito abanico de
realidades prometedoras, que habremos de sortear para encontrar la más adecuada a cada
uno. Y un día, nos encontraremos viviendo en la plenitud de la propia VIDA, allí, donde
entraremos al santuario más recóndito de nuestro propio ser, que es, el Encuentro con el
Padre.
En estos años de vida de LAURA
VICUÑA, pude disfrutar de esos momentos maravillosos, gracias a esta comunidad, con la
que fuimos creciendo paso a paso en la misteriosa y atrapante aventura de AMAR. Aventura
que se mutó en continua alegría, pese a los sinsabores que muchas veces
"paladeamos" los seres humanos en nuestro caminar por la vida.
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