| Siempre he reflexionado hondamente sobre
la vida, a partir de mi propia existencia. Ella sigue siendo un misterio, porque cada día
veo más difícil comprenderla, inteligirla, vivirla. Es una suerte de despertar a,...
quizá, un impulso, una fuerza, o,..... una eternidad.
Es una sola, pero se manifiesta en infinitas
dimensiones. Todas ellas con su peculiaridad, hondura y trascendencia diferentes, mas,
todas buscan converger en un solo punto: la felicidad.
Es por ello, por ser una y mil dimensiones,
que se torna un misterio, que se asemeja, salvando las distancias, al gran Misterio de la
Trinidad.
(Al pensar así, no estoy diciendo ninguna
herejía, sólo estoy tratando de encontrar nuestra semejanza con el Padre, que nos
creó.)
Esas dimensiones son tan infinitas y ricas
que mi ser danza por toda la creación, sobrevolando espacio y tiempo. Otras, se vuelven
abismales y oscuras, y mi salto al vacío es casi un acabarse, un riesgo en el infinito.
Estas vivencias, a veces felices y otras no,
me ubican en mi ser, ser humano, y todo se vuelve ordenado.
|