| Estas vivencias que manifiesto, surgen
cotidianamente en mi vida.
Desde pequeña me gustó alejarme del
bullicio y contemplar en silencio la naturaleza. Esos momentos, fueron muy ricos y
profundos, porque mi ser volaba por el espacio sin dimensión alguna y por el tiempo sin
límites.
En mis primeros años eran sueños de
ilusión. Luego crecía, y esos sueños fueron insertándose en la realidad del mundo, de
la vida. No obstante, en algunos momentos, y a través de ellos, buscaba evadir la
realidad cuando se tornaba dura y cruel.
Los providenciales acontecimientos de mi
vida, a veces muy felices, y otros no tanto, casi excesivamente duros, fueron
señalándome un camino. Éste, lleno de luz en algunos momentos, en otros, muy oscuros.
Pero, aunque parezca contradictorio, todos ellos, llenos de paz y felicidad.
Y todo, es para mí el gran misterio de la
vida, de la mía, y que hoy quiero compartirlos, así, con sencillez y espontaneidad, como
se nos ofrecen las hierbas y las flores del campo. |